Yo conocí a Jesús en el momento más oscuro y difícil de mi vida, clame, clame y clame y solo un Ser maravilloso contestó mis suplicas, ¡Al fin! Alguien escuchó el dolor que sale de mi corazón.
Pensé que en esos momentos eran el final de mi vida y orgullosamente digo y grito a viva voz que el último día de mi vida, Dios lo convirtió en un día más de vida.
Hay muchos que quieren que Dios obre en sus vidas y lamentablemente están siendo conducidos por el camino que lleva a la perdición. Como dice Mateo en el capítulo 7 y versículo 14:
“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;”.
En cada momento de mi vida, Dios es primero y luego de Dios, sigue siendo Dios en cada lugar de ella. Yo descubrí que nosotros no tenemos esta vida para vivirla para nosotros mismos, sino para Jesús. “Vivimos para Cristo, y morimos para Cristo”.
La gente dice “la vida es una y hay que vivirla al máximo” esta frase que cita mucha gente es un tanto errónea, porque la vida hay que vivirla al máximo, pero hay consecuencias, En 1 Corintios capítulo 10 versículo 23 dice: “Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica”.
Yo también buscaba excusas y pretextos para justificar cada pecado, cada error. Ignorando que Jesús dio Su vida por mí y siendo egoísta pensando en mi y en mi. Gracias a Dios que me abrió los ojos y pude ver todo lo que me estaba perdiendo.
Hoy día mi vida es 0% yo y 100% Cristo, esa es el porcentaje correcto, no pretendo que me entiendan todos, pero sé que uno o dos van a abrir los ojos.
Yo pensando acá, todo el gozo que me perdía, todo lo bueno y hermoso que está en Dios mi Creador, hay un verso en la Biblia que me encanta demasiado y se encuentra en el libro de Mateo capítulo 6 versículo 33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
El que le da su primer lugar a Dios en su vida, todo vendrá por si solo, Dios conoce nuestras necesidades, cuando le pidas a Dios en oración pídele en Espíritu y en verdad, no le pidas por la carne porque si es Su voluntad Él te entregara todo lo que le pidas.
Dios te bendiga, y recuerda que somos 0% nosotros y 100% Dios.